En lo que va del año 2022, el Instituto Nacional de Salud del Niño San Borja realizó más de 600 cirugías especializadas y microcirugía reconstructiva, a un total de 231 menores que sufrieron quemaduras graves.

La atención multidisciplinaria estuvo a cargo del personal de la Sub Unidad de Atención Integral Especializada al Paciente Quemado, que cumplió 9 años de atención al servicio de la población infantil.

César Medrano Sedano, jefe del Eje Quemados, destacó que la mayoría de estos pequeños requiere más de cinco cirugías como el caso de Alexandra, (5) una menor que en el 2021 resultó con lesiones graves tras rociarse alcohol en gel en las manos que al hacer contacto con el fuego se quemaron sus miembros superiores, pecho y cuello, por lo que tuvo que ser sometida a cirugías y microcirugía reconstructiva para construirle un nuevo cuello con un colgado (tejido vivo y sano) de su espalda. Gracias a la atención multidisciplinaria, la pequeña logró recuperarse y ya se encuentra en su natal Moquegua.

En general, los menores que llegan al Instituto son referidos del interior del país para ser atendidos por el equipo de cirujanos plásticos, intensivistas, pediatras, enfermeras, anestesiólogos, manejo del dolor, terapia física, ocupacional y respiratoria, soporte nutricional y apoyo social de manera gratuita, mediante el Seguro Integral de Salud SIS.

El INSN San Borja, es el único centro pediátrico del país que cuenta con una unidad integral que incluye Hospitalización, Unidad de Cuidados Intensivos, consulta externa, Área de Rehabilitación, Banco de Piel, Taller de Mallas y Terapia Psicológica, encontrándose al nivel de las principales unidades de quemados de mundo.

Es así que se usan técnicas quirúrgicas modernas que van de la mano con la tecnología para el tratamiento de los pacientes quemados como microinjerto Meek, que permite una mayor expansión de piel para el manejo de quemaduras de gran extensión, el uso del sistema de hidrocirugía de Versajet que posibilita una limpieza quirúrgica más minuciosa y cuidadosa en quemaduras de segundo grado.

Asimismo, el uso de matrices dérmicas (tejido obtenido de la piel humana) después de una cirugía de quemaduras agudas o de sus secuelas lo cual permite evitar retracciones futuras.

Para los pacientes que requieren reconstrucción quirúrgica compleja se aplica una técnica avanzada como los colgajos propeller y colgajos libres microquirúrgicos con una alta tasa de éxito. Además, se trabaja con el Banco de Tejidos que provee de apósitos biológicos como homoinjerto (piel de cadáver) y xenoinjerto (piel porcina), así como preparados plaquetarios y otros.

La Directora General, Dra. Zulema Tomás Gonzáles, destacó que el uso de estas técnicas avanzadas y la labor del equipo del Eje Quemados se ven reflejados en los bajos niveles de mortalidad menor al 3%. El INSN San Borja, recibe al año cerca de 400 niños con quemaduras que requieren hospitalización, más del 60% son a causa de los líquidos calientes, seguido de fuego.

27/09/2022